Despues de mucho callar, es bueno retomar los viejoa hábitos de escribir.
Mucha agua ha pasado bajo el río y muchos temblores bajo mi casa, pero me sorprende mucho la violencia con que estamos actuando, los unos con los otros, en esta corta vida.
Esa agresividad para protestar, decir e incluso solicitar las cosas, no hay respeto. A los niños los hipnotizan con el tema de los derechos humanos o del niño, pero nadie les habla de los deberes humanos/niños. El compromiso que cada uno de nosotros debe tener con nuestra nación, para hacer con ésta un gran País.
No
(Leer más)